Sola me acuesto

Miró al cielo. Había grupos de estrellas chapoteando en los charcos dejados por unas nubes espesas que perdían consistencia al cabalgar hacia metas invisibles. Dos de ellas unidas por el vientre y rematadas por flecos, se descorrieron a modo de telón de teatro y apareció la luna en lo alto de una escalera como unaSigue leyendo “Sola me acuesto”

Fenómeno salvaje

Entonces la puerta se abrió de golpe. Y entró aquella mujer. Lo único que puedo decirles es que hay miles de millones de mujeres en este mundo, ¿verdad? Algunas están bien. La mayoría están bastante bien. Pero de vez en cuando la naturaleza produce un fenómeno salvaje, hace una mujer especial, una mujer increíble. QuieroSigue leyendo “Fenómeno salvaje”