Sola me acuesto

Miró al cielo. Había grupos de estrellas chapoteando en los charcos dejados por unas nubes espesas que perdían consistencia al cabalgar hacia metas invisibles. Dos de ellas unidas por el vientre y rematadas por flecos, se descorrieron a modo de telón de teatro y apareció la luna en lo alto de una escalera como unaSigue leyendo “Sola me acuesto”